Cualquier piedra en el camino, forma parte del camino. Y al igual que un camino no deja de ser camino por tener piedras, la vida continúa aunque tenga dificultades.

Una piedra en el camino

Cualquier piedra en el camino, forma parte del camino. Y al igual que un camino no deja de ser camino por tener piedras, la vida continúa aunque tenga dificultades.

Tendemos a ver las dificultades como rarezas, como incongruencias antinaturales. Pero en realidad, los caminos suelen tener piedras. El problema es la expectativa incorrecta de que vamos a poder caminar por la vida sin enfrentarnos a ningún inconveniente. Cuando tenemos una perspectiva equilibrada y amplia de los asuntos, podemos caminar sin sobresaltos, sin perder el ritmo, aún cuando surgen nuevas piedrecitas.

* La foto fue tomada en Aranjuez, en España. Un entorno precioso y con mucha historia. ¿La protagonista? Una de mis hijas.

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