Robin Hood y la efectividad

Hay un montón de versiones de Robin Hood. Se ha escrito mucho, y se han llevado al cine diferentes historias y personajes, algunos, tremendamente ridículos. El nexo en común, por lo menos el más popular, es el de un forajido, que roba a los ricos para darles a los pobres.

Esta expresión (forajido que roba a ricos y da a pobres), contiene un montón de ideas abstractas. ¿Forajido según quién? ¿Es robar si se roba a un ladrón? ¿Quiénes son ricos y quiénes son pobres?

Por otro lado, como me decía cierto usuario en Twitter, hoy día también están los Hood Robin, que roban a los pobres para darles a los ricos.

No, no entraremos aquí en polémicas. En realidad, hoy día el debate sigue abierto. Desgraciadamente, nos encontramos en un mundo en el que el rico no es tan rico, y el pobre tampoco es tan pobre. Un mundo en el que, en muchas ocasiones, los más ladrones, son los que están del lado de la ley.

¿Hablamos de dinero?

Pero… perdona un momento. El título hablaba de efectividad, ¿no? Hasta ahora hemos hablado de ricos y pobres, y de robar y regalar. Pero he omitido la palabra “dinero” a propósito. ¿Qué pasaría si en vez de hablar del “vil metal”, habláramos de conocimiento?

En realidad, el dinero ha pasado a un segundo plano. Siempre ha sido así, creo. ¿De qué te sirve un diamante en un desierto? Pero conocer técnicas de supervivencia extrema sí te podría sacar de un apuro, ¿verdad?

Conocer cuál es la mejor inversión, saber de antemano el número de la lotería, o qué alimentos debes evitar para vivir 10 años más, son cosas más importantes que un número virtual en una cuenta bancaria.

Decía cierta frase que puedes perder todo lo que tienes, pero si conservas tu conocimiento, podrás caminar hasta la otra acera, y comenzar de nuevo, con garantías de que lograrás lo que te propongas.

¡Sí! Es el conocimiento, y no el dinero, el verdadero bien en esta sociedad llena de info-basura.

Los Robin Hoods modernos

Por eso, los Robin Hood de ahora, lo que hacen, es “robar” ideas, y repartirlas gratis. Entiéndeme con lo de robar. Lo que hacen es investigar, llegar al fondo, y averiguar lo que funciona en cada materia. Como si escarbaran para desenterrar tesoros ocultos.

En esta web no hablo de conocimiento en general, sino principalmente de efectividad, de cómo usar técnicas para lograr más con menos. Tanto este sitio, como muchos otros, son, en realidad, una especie de Robin Hoods modernos, dando gratis lo que nos ha costado mucho encontrar.

Así me siento yo con relación a muchos sitios web, así como podcasts, que diariamente publican contenido con el único fin de ayudar a los demás. Porque yo soy un pobre más; alguien a quien le gusta seguir aprendiendo.

Por supuesto, no hay nada de malo en cobrar por un servicio. Yo mismo, desde hace un tiempo, ofrezco un curso de productividad personal basado en el método C.A.R., un sistema que he desarrollado después de años de aprendizaje y experimentación. Aún así, el objetivo nunca debe ser hacerse rico, sino favorecer a los demás.

Por eso, si estás leyendo estas líneas y tú también quieres estar del lado de los Robin Hood del conocimiento, te animo a hacer lo siguiente.

Primero: busca tus Robin Hoods. Busca sitios donde formarte. Mendiga si es necesario. Nunca creas que eres suficientemente rico en el saber. Por supuesto, agradece de la forma que puedas. Muchos de esos Robin Hoods virtuales son pobres como tú.

Segundo: Sé tú un Robin Hood. Piensa en cosas en las que seas experto, o tengas un conocimiento mayor que la media. Céntrate, sobre todo, en aquello que pueda cambiar para bien la vida de otros. A continuación, repártelo. Te lo aseguro, te sentirás como un Robin Hood.

Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será. – Miguel de Unamuno Clic para tuitear

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Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… (virtualmente)… ¡que lo pases muy bien!

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