Crisis e incertidumbre

Por qué preocuparte por tu desarrollo personal en tiempos de crisis

Mientras escribo este artículo, en medio de la pandemia del covid-19 (coronavirus), el mundo vive tiempos raros, tiempos de crisis. Muchos han perdido sus trabajos. Otros tantos han visto reducidos sus salarios, y un buen número dependen ahora de ayudas estatales.

No sé cuál será tu caso. Espero que te esté yendo lo mejor posible, dadas las circunstancias.

Sea como sea, pienso que la gran mayoría será cauta a la hora de invertir su dinero. La incertidumbre, más que nunca, se ha adueñado del futuro, y la realidad es que los fundamentos que mucha gente creía seguros, se pueden desmoronar en cuestión de horas.

Por otro lado, lo cierto es que, al ver limitados los desplazamientos y al aumentar la distancia social, hemos recuperado un tiempo que no teníamos. Quizá los primeros días de confinamiento causaron malestar en algunos por la ingente cantidad de videollamadas y demás contactos con familiares, amigos y conocidos. Pero poco a poco, la nueva normalidad se hace hueco, y disponemos de más horas para lo que decidamos hacer con ellas.

Más allá del uso que cada uno de a su tiempo, surge una cuestión. ¿Es necesario seguir pensando en mi desarrollo personal? ¿De verdad eso me va a ser útil? ¿Por qué voy a invertir mi tiempo, y hasta mi dinero, en un curso si ni siquiera sé lo que sucederá mañana?

Son buenas preguntas. Para mí, fueron un golpe de realidad. Estábamos comiendo en familia, hablando de cómo iba todo. Yo estaba comentando que no se vendían en mi web tantos cursos como esperaba. Entonces, mi hija de 11 años (la pequeña), dijo: «Yo lo que me pregunto es por qué iba a querer alguien comprar un curso precisamente ahora».

Como parte del método C.A.R., inmediatamente capturé esta idea, que se ha convertido en un análisis de la situación emocional del entorno, de cómo estaba proyectando mis propuestas en la web, algunas tareas a realizar, y finalmente, en este artículo.

¿Tiene sentido preocuparse por el desarrollo personal precisamente ahora?

Y bien… ¿cuál es la respuesta? ¿tiene sentido que te preocupes por tu desarrollo personal o no?

La respuesta, siendo honrado, es SÍ, MÁS QUE NUNCA ANTES.

¿Por qué una respuesta tan clara? Piensa en los siguientes factores:

  • Ahora tienes un tiempo que antes no tenías. Puedes dedicarlo a ver Netflix, pero también puedes aprovechar para mejorar tus capacidades y cualidades.
  • Las crisis nos permiten ver las cosas de forma diferente. Si te preocupas por tu desarrollo personal ahora, podrás avanzar mucho más de lo habitual.
  • El desarrollo personal debería ser una inversión diaria. La propuesta diaria es ser mejores que ayer. Y esto no depende de las circunstancias externas, sino de nosotros.
  • Seguir desarrollándose y mejorando como persona en tiempos de crisis hará que tu resiliencia aumente, y estarás más preparado para lo que pueda venir, sea lo que sea.
  • En una crisis, sobre todo económica, se ve cuáles son tus prioridades. Si decides mantener gastos superfluos, pero lo primero que eliminas es la posibilidad de formarte, lo que te estás diciendo a ti mismo es que tu futuro te importa más bien poco.
  • Las crisis dejan visibles nuestras limitaciones emocionales, intelectuales, de adaptación… Como dice Warren Buffett, «cuando baja la marea, se ve quién estaba desnudo». Algo que se aprende de esta crisis es que vendrán más, y que los más preparados serán aquellos que se han preparado. Así de simple.
  • La tendencia de la mayoría es a abandonar, a dejarse llevar. El efecto que se va a producir, desgraciadamente, es que la generación del covid-19, o del coronavirus, o como lo quieras llamar, va a sufrir un retroceso en términos de conocimiento. Docentes y alumnos, por ejemplo, perderán meses de formación. Por eso, aquellos que se preocupen por seguir aumentando su conocimiento, avanzarán comparativamente de forma brutal.
  • Esta crisis ha demostrado que un mes de «parón» destruye años de crecimiento. Lo mismo sucede con el desarrollo personal. Si paras ahora, tu progreso no se estancará, sino que volverás atrás, y bastante.

No hay excusas para abandonar tu desarrollo personal

Como ves, hay bastantes razones para seguir adelante y preocuparte por tu desarrollo personal. Y el caso, y esto es lo interesante, no veo ninguna para dejar de hacerlo.

Quizá, como excepción, y solo en algunos casos, las razones económicas podrían obligar a alguien a abandonar su desarrollo personal por la crisis. Por ejemplo, algunos me han expresado estos días que, aunque les gustaría, no podían gastarse ahora dinero en el curso que propongo en la web. El cambio de divisas hace que sea razonable, pero en otros casos, y sobre todo teniendo en cuenta el precio propuesto, es difícil de defender esta postura, cuando sí seguimos dispuestos a pagar servicios y productos que nos van a servir de muy poco si este tipo de crisis se repiten. Algo que te puede ayudar es tener un buen presupuesto.

Además, aún así, no siempre se trata de gastar dinero. Hoy en día, en internet, hay cientos de artículos, podcasts, y hasta libros y cursos gratis. Evidentemente, la información de calidad suele tener un precio. Pero puedes seguir formándote totalmente gratis. Lo único que tienes que invertir es tiempo.

Por otro lado, se entiende que la situación ha afectado psicológicamente a muchos, y esto puede reducir o hasta quitarnos las ganas de ponernos a estudiar nada. Si es tu caso, para el tiempo que necesites, pero no te dejes ir demasiado. Vuelve a la carga cuanto antes. Recuerda que el desarrollo personal es personal. ¿Qué excusas te vas a poner a ti mismo dentro de un tiempo?

En resumen, ¿merece la pena preocuparse por la efectividad, la productividad y el desarrollo personal justo ahora, en medio de esta crisis? Mi respuesta es «SÍ». ¿Y la tuya?

La valentía más grande de un ser humano es mantenerse en pie, aún cuando se esté cayendo a pedazos. Clic para tuitear

Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… ¡que lo pases muy bien!

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