Antes de comenzar, me gustaría pedirte una cosa sencilla: durante el próximo minuto intenta pensar en lo que quieras, menos en un oso polar.

¿Qué ha pasado? ¿Has pensado o no? Seguramente se te ha pasado por la cabeza la imagen. No tenías que hacerlo, pero lo hiciste.

Y es que el cerebro no entiende el no. Peor, el no da realidad al asunto.

Hoy hablaremos de cómo demostrar que una silla no existe, de los experimentos del Dr. Daniel Wegner, y, por supuesto, cómo nos puede ayudar todo esto a ser más efectivos.

A TENER EN CUENTA:
Aprender a decir que sí
Explicación experimento del oso polar

FRASE ÉPICA:

“No digas "no puedo" ni en broma, porque el subconsciente no tiene sentido del humor, y lo tomará en serio” – Fecundo Cabral Clic para tuitear

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Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… (virtualmente)… ¡que lo pases muy bien!



Jaír Amores

Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. (Sí! El paraíso!) Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor, con más eficiencia o eficacia. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría ser efectivos si no nos hace más felices?

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