¿Crees que das mucho pero no recibes demasiado? ¿Te has sentido alguna vez como que tus esfuerzos no ven recompensa? Es posible que el problema esté en lo que ofreces.

Te explico. No sé si te suena esta situación. Alguien cercano pierde a un familiar. Vas y le consuelas lo mejor que puedes. Tienes una buena relación, así que tus palabras le hacen mucho bien. Por supuesto, antes de despedirte, le dices esas típicas palabras: “Llámame para lo que necesites. De verdad… aquí estamos para lo que haga falta”.

¿Cuál es el problema con estas palabras finales? Pues que la persona, rara vez te llamará. No querrá molestar, o simplemente, no sabrá lo que necesita.

Al final, se queda en palabras vacías. ¡Qué diferente es cuando se toma acción! Imagina que te despides. Pero un par de días después, vas a esa persona y le llevas una comida. O imagina cómo se siente si le envías una carta. O si le llevas a dar un paseo, pasadas unas semanas. Suena distinto, ¿verdad?

Dime una cosa. De los dos casos… ¿cuál crees que tendrá mas recompensas? Es evidente que las acciones concretas. No hablo de recompensas monetarias, sino de emocionales; de saber que has hecho lo correcto, de que la otra persona sienta que de verdad le has ayudado.

¿Y tú qué ofreces?

Pues bien, algo parecido sucede con muchas otras cosas en la vida. A veces, damos mucho, pero no ofrecemos nada. Y, por lo tanto, (y esto es interesante) los demás, no saben cómo pagarnos.

Lo digo por experiencia propia. Durante bastante tiempo, el blog ha sido meramente un hobbie. Explicaba lo que aprendía, y todos contentos. Claro, si quiero dar un paso más allá, tengo que explicar qué ofrezco, y ser concreto.

Para lograr esto, es muy interesante tener una frase de guerra. Es una frase corta, directa, bien estructurada, que define qué haces y qué ofreces.

Creo que todos deberíamos tener una. No importa a lo que te dediques. Aún incluso si no ofreces ningún producto, sería interesante que definieras quién eres, y qué quieres lograr.

La frase debe ser sencilla de entender, y fácil de recordar. Si es posible, añade un punto de dolor y un alivio. Es decir, explica qué problema que suela tener la gente quieres resolver, y ofrece cómo vas a ayudar.

Así, cuando alguien te pregunte: “¿Y tú a qué te dedicas?”, podrás sonreír, y soltar tu frase de guerra, impactando de lleno en la otra persona, y, lo más importante: ofreciendo algo.

Para más señas, te dejo la mía (estoy afinándola; se aceptan sugerencias):

Me dedico a aprender y compartir efectividad. Creo honestamente que la vida de mucha gente mejoraría si fueran más organizados. Por eso ofrezco cursos de productividad personal con un método super-sencillo.

¿Qué te parece? ¿Tienes ya tu frase de guerra?

Toda persona necesita algo que tú puedes darle. El problema es que, muchas veces, ni tú ni esa persona, saben lo que es. – EfectiVida Clic para tuitear

Si lo que has leído te ha resultado útil, solo te pido una cosa: compártelo. Piensa en alguien a quien pueda ayudar esta información, y mándale un Whatsapp, o un mail, o simplemente difunde este artículo en la red social que uses. Recuerda que dar produce felicidad, y que, en la unión, está la fuerza. El objetivo es que más personas puedan ganar efectividad, y mejorar así sus vidas.

Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… (virtualmente)… ¡que lo pases muy bien!


Jaír Amores

Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. (Sí! El paraíso!) Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor, con más eficiencia o eficacia. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría ser efectivos si no nos hace más felices?

2 commentarios

Manuel León López · 12/02/2020 a las 6:02 pm

«Mas vale encender una luz, que maldecir la oscuridad»

¿Qué te parece? ¡Deja tu comentario!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.