¿Tú qué prefieres? ¿Simpatía o empatía? Las dos palabras se parecen y tienen origen similar. De hecho, comparten el sufijo -patía, que significa enfermedad, dolencia, sufrimiento, y también sentimientos. Vamos a ver la diferencia entre los dos términos y qué tiene que ver con la efectividad.

RESUMEN DEL AUDIO:

¿Qué es simpatía? Simpatía significaría literalmente comunidad de sentimientos.
En física, la simpatía es la relación entre dos cuerpos por medio de la cual la acción de uno induce al mismo comportamiento en el otro (edificios que se caen; copas que se rompen por un sonido). Se suele relacionar con alguien gracioso, pero este no es el significado correcto.

¿Qué es empatía? Empatía sería literalmente: «En o dentro de los sentimientos». Y significa participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente los sentimientos de otra persona. En su origen se usaba para pasión. Hoy en día es más entender y hasta sentir los sentimientos de los demás.

En árabe, para empatía, se usan dos palabras, que significan literalmente «reencarnación emocional».

¿Qué es mejor?

La simpatía se expresa, mientras que la empatía se siente. La empatía es más profunda.

Se puede ser simpático sin ser empático. Lo contrario también es cierto. Pero es más difícil ser empático sin ser simpático. Lo cual no quiere decir que seamos graciosos.

Ejemplo 1:

Una persona que ha perdido un ser querido recibe la simpatía de muchos, pero solo el que ha perdido a alguien puede empatizar. ¿Cierto o falso?

Ejemplo 2:

Una persona que ha sufrido una bancarrota recibe la simpatía de muchos, pero solo el que ha perdido a alguien puede empatizar. ¿Cierto o falso?

Las dos son ciertas y falsas. Es verdad que pasar por una situación similar ayuda a comprender. Pero la clave está en escuchar y entender al otro, no a uno mismo. La mayoría han pasado por la pérdida de un ser querido, y, sin embargo, cada uno lo lleva de forma diferente. En el segundo caso, pocos han sufrido una bancarrota. ¿quiere decir eso que no pueden ser empáticos? (Imagina un aborto natural; solo una mujer que ha sufrido un aborto puede comprender)

Otro ejemplo. Imagina la siguiente conversación:

«Se me ha roto el coche y la avería son 2.000€. No tengo dinero, y lo necesito para llevar a mi madre que está enferma al hospital y a los niños al colegio.» (Llorando)

Simpático: «No te preocupes. A mí me pasó… No es tan grave. Ya verás que sales de esta.»

Empático: Escucha atentamente y se le salen las lágrimas de los ojos mientras pone la mano por encima del hombro. (Ojo, cada cual siente diferente. No se tiene por qué llorar. Pero sí sentir)

¿Cuál es mejor? Aparentemente el segundo. Pero… ¿quién ayudó a la persona? No lo hemos dicho. Imagina que fue el primero y no el segundo.

Claro está, por lógica es más fácil que sea el empático el que ayude, porque fue el que sintió.

¿Qué tiene que ver con la efectividad?

Pues en hacer. Más allá de definiciones técnicas, la cuestión es hacer. No es ser ignorante. Es equilibrio entre entender y hacer.

Dejaré infografía y video. (No estoy del todo de acuerdo y los ejemplos que he puesto lo demuestran. Creo que el problema de las definiciones que se dan es que se centran en uno mismo. Está bien ser muy empático, consuelas a la persona, tal y cual, y tú te sientes muy bien, pero la persona sigue padeciendo… No sé)

(Es un tema profundo)
¿Cuál prefieres tú? (Comentarios)

2 extremos a evitar: Ni telepatía ni apatía. Ni somos adivinos ni tampoco queremos evitar los sentimientos.

ENLACES DE INTERÉS:

Cuadro diferencias entre empatía y simpatía

FRASE ÉPICA:

"Hay gran diferencia entre impresionarse con los males de nuestros hermanos, y afligirse. Para lo primero basta imaginación, pero se necesita corazón para lo segundo" – Concepción Arenal Clic para tuitear

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Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… (virtualmente)… ¡que lo pases muy bien!


Jaír Amores

Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado; tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria, España. (Sí! El paraíso!) Desde muy chico, ya me atraía la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, automatizando tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor, con más eficiencia o eficacia. Me sigue pasando, por cierto. Estoy convencido de que la efectividad y la productividad personal son fundamentales, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida. Porque, ¿de qué serviría ser efectivos si no nos hace más felices?

2 commentarios

Rubo Vega · 03/06/2019 a las 11:07 pm

Excelente reflexión. Me queda mucho por trabajar la empatía. La simpatía la llevo de serie.

    Jaír Amores · 03/06/2019 a las 11:16 pm

    Muchas gracias por el comentario. Qué bueno lo de llevar de serie la simpatía! Adelante! Un saludo!

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