El ego y el globo

El ego es como un globo. Se eleva y te lleva alto, muy alto.

Claro, cuanto más arriba está, más peligrosa es la caída, y más difícil el regreso.

Pero el mayor problema es que, al mismo tiempo que asciendes, te alejas de los demás, y te vas quedando solo. Y peor aún si te dedicas a humillar a otros.

Por eso, la única forma de elevarte sin perder la amistad de tus congéneres, consiste en hacer crecer a los que te rodean.

Así, ayudando a los demás, cuando ellos crezcan, tú podrás subir un escalón más, acompañado.

Por eso, cuando desaparece el ego, aparecen las personas.

Así que, aunque me cueste, yo, reniego del ego, pues quiero pisar el suelo, en vez de alejarme en vuelo.

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Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… (virtualmente)… ¡que lo pases muy bien!

7 comentarios en “El ego y el globo”

  1. Es importante medir lo dañino del ego,esta reflexión permite visualizar en el futuro que nos pasará si no comtrolamos esta forma de ver la vida,la caida es mas fuerte y habrá mayor dificultad para levantarse

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    • Efectivamente Alfredo. Y muy interesante lo que dices sobre visualizar lo que nos pasaría si nos dejamos llevar por el ego. Creo que sería un ejercicio muy útil. Gracias por tu comentario. Saludos!

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  2. Me encantó ésta frase: «Aunque me cueste, yo, reniego del ego, pues quiero pisar el suelo, en vez de alejarme en vuelo».

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