El coloso y el asno

Hace poco, tuvimos la oportunidad de visitar el Museo del Prado, en Madrid. Es un museo impresionante, con fama mundial. La verdad es que te cansas de ver cuadros y cuadros, y más cuadros.

En esta ocasión, decidí simplemente acercarme a aquellos que me llamaban la atención, y dedicar unos minutos a mirarlo en profundidad. Después de darle mi propia interpretación, buscaba información en internet allí mismo, delante de la pintura.

Uno de los que me impresionó fue El Coloso, de 1808 apx, y atribuido a Goya. En el lienzo se ve a un gigante que atemoriza a la población, la cual huye despavorida. Todos, menos un asno, que permanece quieto, como si la cosa no fuera con él.

Interpretaciones del cuadro

La primera lección aparente del cuadro es que la ignorancia te hace valiente. Ya hemos hablado aquí sobre los burros. Resulta que son más listos de lo que parece, y no todo es lo que parece.

El cuadro es bastante más profundo. Hay algunos detalles interesantes. Por ejemplo, el gigante tiene el puño cerrado y el brazo levantado. Esto parace indicar una actitud combativa. También se ven los ojos cerrados, lo que podría interpretarse como violencia ciega.

Tampoco se ven las piernas. Según algunos, ya que el cuadro se pintó durante la Guerra de independencia española, alude a un poema en el que se hablaba del gigante pueblo español que se alzaría contra la invasión napoleónica.

Hay muchas interpretaciones más, como la de que el coloso era el rey, medio ciego e incompetente, y el asno inmóvil la aristocracia que no hacía nada, mientras el pueblo sufría y huía sin motivo y sin destino.

El asno en medio de la imagen, inmóvil

También hay quien dice que la actitud del asno no era ignorancia, ni valentía, sino incomprensión hacia las desgracias de la guerra.

Está claro que, aunque es un mismo cuadro, puede tener muchas lecturas.

"Una pintura no debe ser un comentario sino el hecho mismo; no un reflejo, sino la luz misma; no una interpretación, sino la misma cosa por interpretar." – José Clemente Orozco Clic para tuitear

Todo tiene significado

Independientemente de su significado, el cuadro tiene una lección interesante. Los pintores como Goya no daban puntada sin hilo, o trazo sin motivo. Hasta los más pequeños detalles tenían significado.

Piensa ahora en las actividades que realizas a lo largo del día.

¿Cuántas de ellas haces por inercia y cuántas con sentido? ¿Te has parado a pensar en por qué haces lo que haces? ¿Intentas sentir de lleno cada momento y esmerarte por darle significado?

Camina como si estuvieras besando la tierra con tus pies (Thich Nhat Hanh) Clic para tuitear

La ignorancia a evitar

Otro punto que me llevé de provecho es el de la aparente ignorancia del asno. Hay un contraste enorme entre la gente que huía, y el asno. Unos conocían al coloso. Sabían quién era, y de ahí su temor.

No sabían cómo enfrentarse a ese gigante, y por eso, corrían.

El asno se quedó quieto. Por ignorancia o por valentía, pero se quedó inmóvil. Así que tampoco luchó.

No conocemos el final de la historia que se pinta en el cuadro. El gigante podría haber “pasado” del asno, o bien, podría haber sucedido algo peor con el pobre animalito.

La conclusión es: no conocer algo te lleva a huir, o a permanecer quieto, no a enfrentarte.

¿Cuánta gente prefiere conscientemente no saber? ¿No saber si su pareja es infiel? ¿No saber cuánto dinero debe? ¿O no pensar demasiado en qué pasaría si toma esa decisión que tiene pendiente?

Todos tenemos gigantes a los que enfrentarnos. Y la única manera sabia de hacerlo es con conocimiento. Huir de las situaciones o hacer como si no existieran no es la solución.

"El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan" – Arturo Graf Clic para tuitear

Reflexión consciente

Sin duda, hay muchas reflexiones más del cuadro. Y es que, pararse un ratito y reflexionar, te abre universos paralelos.

¿Y tú? ¿Qué aprendiste del cuadro?

“El auténtico viaje de descubrimiento no consiste tanto en buscar nuevos paisajes como en contemplar los viejos con ojos nuevos.” – Jon Kabat-Zinn Clic para tuitear

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Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… (virtualmente)… ¡que lo pases muy bien!

2 comentarios en “El coloso y el asno”

  1. Qué tal Jair!
    Apenas empecé a leer tus publicaciones y me parecen muy atractivas e interesantes! Te mando una felicitación!

    Responder
    • Hola Norberto. Todo bien, gracias. Pues me alegro de que te estén gustando los artículos. Y siéntete libre también de dar cualquier sugerencia, o bien alguna idea para un tema. Muchas gracias!

      Responder

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