Despejando el terreno antes de un proyecto

¿Has despejado ya el terreno?

En el mundo de la efectividad y del desarrollo personal se habla mucho de la consecución de proyectos, ya sean estos personales o profesionales. ¿Tienes tú algún proyecto? ¿Cómo te va? Aquí, en EfectiVida, hemos hablado de los criterios S.M.A.R.T., de la planificación inversa, de las 7 claves (las 7 “des”) para que un proyecto funcione, o hasta de no ponerse metas.

Como decía, se habla mucho de las técnicas, procedimientos, etc. pero, ¿has despejado ya el terreno?

El ejemplo de la rotonda

Te cuento. Hace unos días salí a caminar cerca de casa. Están construyendo una carretera que parece la “obra del escorial”, y con la que está cayendo, va para largo.

El caso es que, ya desde hace tiempo preveía que en cierto lugar harían una rotonda. Esa era mi teoría. Y ahora la veo confirmada, pues ya han empezado a trabajar los camiones, las palas excavadoras, y las apisonadoras, y se va viendo la forma.

Y esta es la cuestión. Ya sabían que ahí iba una rotonda, y el día que se pongan, la rotonda estará lista en cuestión de días. Pero antes, hay que preparar el terreno. De hecho, se tarda mucho más en la preparación que en la fase final.

Y lo mismo sucede con los proyectos. Al igual que nadie se pone a construir una rotonda sin preparar antes el terreno, deberíamos allanar las posibles dificultades antes de comenzar con el proyecto.

Dificultades a tener en cuenta antes de iniciar un proyecto

¿De qué dificultades hablamos? Te pongo algunos ejemplos:

  • Dificultades económicas. ¿Has calculado el coste del proyecto? ¿Tienes el dinero suficiente? ¿Tienes un plan B por si el proyecto no va como te gustaría?
  • Apoyo de socios, amigos o familiares. ¿Has contado con tu gente? ¿Están de acuerdo? ¿O va a suponer un problema cuando lo inicies?
  • ¿Qué hay de tu actitud? Existen un montón de falsas creencias que podrían llegar a ser un problema. Emprender un proyecto implica entrar en una montaña rusa de emociones. ¿Estás preparado?
  • ¿Te has formado lo suficiente? Obviamente, hay que llegar a un equilibrio entre aprender y hacer. Pero se esperaría que tuviéramos los conocimientos mínimos que el proyecto exigirá.
  • ¿Has comprobado si tienes el tiempo suficiente para este proyecto? Si usas el método C.A.R. esta comprobación es tremendamente sencilla, pues simplemente mirando a tu calendario sabrás si dispones de tiempo, y si es el caso, cómo podrías encajarlo en tu agenda.

Dependiendo del proyecto y de su envergadura, quizá entren en juego otros factores. Pero lo que está claro, en mayor o menor medida, es que tendrás que allanar el terreno.

Así que… ¿has preparado el terreno?

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