¿Sabes qué características comunes tienen las redes?

  1. Su objetivo es atraparte
  2. Una vez atrapado, es difícil escapar
  3. Se echan donde hay muchos peces

¡Lo siento! He hecho un poquito de trampa… el título del post es sobre las redes sociales, y yo aquí hablando sobre pesca. Aunque… pensándolo bien. ¿No es en el fondo lo mismo? Hoy vamos a hablar de las redes sociales. Es un tema un tanto polémico, pero intentaremos decir cosas con sentido, y con el objetivo de esta web: ser lo más efectivos posible. Por cierto, encontrarás este contenido en Twitter, Facebook, Google+, Linkedin… y puedes compartirlo donde te apetezca. No, no es incongruente. Ya verás…

QUÉ ES UNA RED

Aunque empezamos hablando de pesca, la palabra red en “redes sociales” no significa exactamente lo mismo. Se refiere a un conjunto de personas que están conectadas entre sí. Tiene mucha relación con las redes informáticas, que en su forma más típica, no son sino cables que conectan un ordenador con otro para pasar información.

Gracias a la tecnología, puedes hablar e interactuar con personas desde un lado del planeta (allá desde donde me estés leyendo o escuchando) a las antípodas. No solo es hablar. Puedes indicar que algo te ha gustado, mandar fotos, archivos, videos… En algunas redes sociales puedes comprar, o buscar trabajo.

El pescador de sueños (Juan Miguel Cubas; Tarajalejo, Fuerteventura) ¡Que las redes no te quiten el tuyo!
El pescador de sueños (escultura de Juan Miguel Cubas; Tarajalejo, Fuerteventura) ¡Que las redes no te quite el tuyo!

QUÉ TE VAS A ENCONTRAR EN UNA RED SOCIAL

Las redes sociales permiten que te acerques y conozcas (relativamente) a personas y personajes que no son tan cercanos en la vida real. Bueno, mejor dicho, en la vida física, porque las redes también son reales.

Hablando de eso… lo cierto es que se puede conocer a alguien muy bien gracias a las redes. El grado de percepción sobre los intereses, afinidades, personalidad… de otra persona es casi tan alto, como la probabilidad de que te equivoques. Sí… puedes conocer a alguien, o al revés. Las redes están llenas de personas que no son lo que dicen ser. A veces, sus intereses no son demasiado dañinos, pero en otras ocasiones sí.

Luego están los gobiernos y sus intereses políticos. Grupos radicales, religiosos (no creo que sea la vía correcta para hablar de algo que consideran sagrado, pero bueno…).

También hay depredadores sexuales, haters -de esos que hagas lo que hagas, les va a parecer mal-, cobardes que se expresan muy bien, pero que no dirían lo mismo “a la cara”… Puedes encontrar fácilmente timadores, noticias falsas. Se puede arruinar la carrera de alguien por un mensaje, y, curiosamente, con el mismo mensaje, se le puede elevar junto con los dioses del Olimpo.

Algunos usos más o menos amables de las redes sociales

Por supuesto, gracias a las redes sociales, puedes estar al tanto de qué tal les va la vida a tus familiares y amigos. Aquí la línea que separa el ser cotilla a tener interés verdadero es bastante fina.

Tu vida en las redes
Tu vida en red

Otro uso habitual es buscar información. La verdad es que encuentras de todo. Hay información exquisita. Claro, todo tiene su pega. Entre tanto contenido, mucho irrelevante, no es tan sencillo encontrar información de calidad.

Lo que sí tiene de ventaja es la inmediatez. Hoy en día, las redes ganan a los sistemas tradicionales de noticias.

Y hay un pequeño problemita más. Al hacerte “amigo”, o “seguir”, o “conectar”, o como se llame en cada red, con personas que piensan que son afines a ti y a tu forma de pensar, corres el riesgo de que tus creencias se hagan más firmes cada vez, gracias al apoyo que te dan tus amigos en las redes. Si estás en lo cierto, magnífico, pero como estés equivocado… amigo.

Árbol de redes sociales

Uso de redes como promoción

Las redes sociales son también un excelente medio de promoción para empresas, aunque hablaremos de esto después. Otro uso complementario es la atención al cliente, ya sea para resolver dudas en tiempo real, o para atender reclamaciones y quejas. Esto último tiene un peligro tremendo para la empresa, por cierto. Te pueden poner verde, con el añadido de que lo va a ver todo el mundo. Como la queja sea ocurrente, puedes salir hasta en el periódico.

No deja de ser irónico: un anuncio, por muy bueno que sea, en un periódico o en tv cuesta un «ojo de la cara», pero salir por criticar a un comercio, es gratis.

Aparte de todo esto, hay que decir que las redes sociales nos ayudan a aprender inglés. Gracias a ellas ya sabemos lo que es el grooming, phishing, sexting… spam, malware… Claro está, también hay palabras y expresiones españolas: ciberacoso, adicción, incitación al odio, pérdida de productividad, plagio, intromisión en la vida privada… ¿Te suena todo esto?

Bueno, disculpen la broma… Este párrafo es un resumen genérico de un montón de cosas negativas de las redes. No daría tiempo a hablar de todos estos peligros, y tampoco es el objetivo aquí.

¿Y los niños y los adolescentes?

Peligros de internet

Antes de continuar, hay una conclusión en la que creo que concordarás conmigo. Por lo menos, las propias redes están de acuerdo con lo que voy a comentar, y ponen limitaciones en sus acuerdos. Sí, esos que nadie lee. ¿Qué conclusión? Pues que las redes sociales no son nada aconsejables para niños y adolescentes.

Por un lado, están los peligros. Y por otro lado, es que dudo mucho que un niño pueda aprovechar la parte buena o positiva de una red, si es que eres de los que se la ve. Un niño no va a usar Instagram para informarse, ni va a promocionar su marca en Facebook. Todo esto aparte de normas morales, ética y demás. Ah… y el coste de oportunidad. El tiempo que esté conectado no estará haciendo cosas más útiles.

Relacionado con esto, en la página de inicio de EfectiVida, hay una fórmula para saber el porcentaje de efectividad que tenemos, teniendo en cuenta el factor Vida. 



Permiteme que me sincere

Siempre me ha olido un poco mal esto de las redes sociales. Y no soy el único. Un artículo de Casa cambiante expresa muy bien los sentimientos que mucha gente sensata tiene hacia las redes, y el proceso tipo montaña rusa que sufrimos al usarlas.

En mi caso, mis amigos y la familia me habrán escuchado hablar mal de las redes en el pasado. De hecho, hasta hace poco, no tenía ninguna red social. Hace algunos años, me ocurrió algo curioso que me confirmó las sospechas que tenía. Mi mujer y yo nos sentamos y abrimos cuenta en Facebook. Era una cuenta falsa a gran escala. La intención era probar, o más bien comprobar cómo funcionaba el tema. Así que pusimos nombre inventado, sexo, fecha de nacimiento, bueno… todo lo que pedía, lo pusimos al revés.

«Quiero ser tu amigo en Facebook»

Cuál fue nuestra sorpresa, cuando nos empiezan a llegar correos electrónicos diciendo: “Fulanito quiere ser tu amigo en Facebook”. Lo increíble es que ese Fulanito era alguien al que conocíamos. ¿Pero cómo lo saben? ¡¡¡Si le he puesto todo falso!!!

Así que cerramos la cuenta. Probablemente no configuramos bien las opciones de privacidad. No lo se, la verdad. Tampoco es sencillo, hay que dar un cursillo avanzado. Llámame suspicaz, pero igual está hecho aposta.

Por supuesto, no volvimos a abrir cuenta, ni en esa red social, ni en ninguna. Durante un tiempo, mediante el usuario y contraseña de una amiga, hicimos alguna incursión en la red. Encontrábamos amigos, amigos de amigos, amigos de amigos de amigos, y… bueno… en pocas palabras, por más que “buceabas” en la red, no hallamos nada positivo.

Desde entonces, y hasta hace poco, nos hemos mantenido prácticamente fuera de este mundo. Recientemente, con esta locura que me ha dado de grabar podcast y escribir en el blog, empecé a investigar nuevamente. El motivo: todos los gurús de internet te dicen que si quieres que tu contenido llegue a alguien, tienes que promocionarte en las redes sociales. Abrí cuenta en Twitter, Facebook, Linkedin, Google+, Instagram y Pinterest. Jejeje, de no tener nada… (a fecha de hoy, solo queda viva Twitter)

Las redes sociales son un altavoz para tu contenido
Las redes sociales son un altavoz para tu contenido

Por qué una empresa debería usar las redes

La web Jorge Castro resume muy bien las ventajas de usar redes sociales para negocios.

Son varios los estudios que se han realizado, con respecto de las redes sociales, estos son algunos de los resultados sobre sus usuarios:

  • 84% de los usuarios de internet acceden a las redes sociales.
  • 27% del tiempo en internet lo utilizan en las redes sociales.
  • 74% de los usarios de redes sociales, piensan que éstas son un medio de confianza al que acudir cuando se quiere tomar una decisión sobre la compra de un producto o servicio.
  • 60% de los consumidores interactúa con, al menos, una marca en las redes sociales.

En lo que respecta a las empresas:

  • 91% de las empresas utilizan las redes sociales para hacer marketing de contenido.
  • 64% las utiliza para investigar el estado de los mercados y a la competencia.
  • 50% de las empresas que utilizan redes sociales, dicen que han ayudado a que sus ventas se incrementen.
  • 52% de las empresas dicen que las redes sociales les han ayudado a captar nuevos clientes.

Ya no solo es cuestión de patrocinio, sino también de conocer uno de lo que habla. Desde pequeño me ha gustado mucho la tecnología, la informática; además es lo que he estudiado, y en lo que trabajo. Pero no sabía mucho de las redes. Nuestras hijas van creciendo, y, aunque no lo pidan, merecen una explicación de las cosas para tomar decisiones sabias, ellas y nosotros. Estas fueron las razones de por qué entré en este mundillo (qué diminutivo más inapropiado!).

¿Y el uso profesional de las redes?

Hay algunas cosas que he extraído de mi experiencia en las redes que me gustaría compartir.

La mayoría de lo que ocurre en las redes es virtual. No es real. Gente que te sigue para que tu les sigas, y después desaparecen. Cuentas fantasma. Amigos que aparecen de la nada.

Creo que dividiría a la mayoría de los usuarios de la red en dos tipos. Tiburones y pececitos. Los pececitos son todos aquellos que están usando las redes porque los demás las usan, que caen en la trampa y se enganchan. Todos los pececitos (vamos a incluirnos) tenemos buenas intenciones, y, al igual que ocurre en el mar, es probable que muchos peces de una bandada sigan nadando sin siquiera saber que están dentro de una red. Hasta que la red se eleva, claro… Luego están los tiburones. Estos intentan comerse (aprovecharse) de los pececitos que están nadando confiados. Claro, cuando la red se eleva, los tiburones también son atrapados.

El que siempre gana es el pescador. ¿Adivinas quién es? Por supuesto, también hay muchas personas que intentan hacer un uso consciente y adecuado de las redes, que se patrocinan honradamente, y que intentan dar valor, ayudar a otros. Pero desde luego, no son la mayoría. Y hasta estos corren el riesgo de ser tragados por los tiburones, o de ser pescados.

Acuario con tiburones

En las redes, hay dos tipos de usuario: tiburones y pececillos

El negocio de las redes eres tu

¿Por qué esto es así? Porque las redes sociales son empresas. Y muchas veces nos olvidamos de esto. Nadie construye una red social de forma altruista. Su objetivo es que estés dentro de la red. Y el producto que te ofrecen eres tu mismo. Tu escribes un algo, y otro usuario lo lee, lo comparte o lo comenta. Tu eres el negocio. Y es, sin duda, el negocio de la historia.

A ellos no les interesa que tu te patrocines, ni que uses aplicaciones externas para coger lo que te interesa de la red. Puedes publicitarte, pero con limitaciones. De hecho, desde el principio he intentado automatizar publicaciones en las redes para entrar lo mínimo posible. El resultado es que me han bloqueado varias veces la cuenta de Twitter. Y en Facebook e Instagram, durante un tiempo ponía que mi web era maliciosa. ¡Maliciosa!

Mejor me callo… Por supuesto, recomiendo usar sistemas de automatización para patrocinarte. O eso… o pagar (a un Community Manager o publicidad directamente en la red que sea). Intentarlo manualmente es gastar demasiado tiempo. No creo que compense.

Aquí tienes unos cuantos recursos para automatizar las redes: 5 herramientas gratuitas.

Otra conclusión es que puedes informarte gracias a las redes, pero hay métodos más efectivos. Hablamos del tema en La falacia de la información. Uno son los podcast y otro los blogs. Y si te gusta comentar y compartir, también puedes hacerlo allí. Con buscar en google “blogs de ____” te van a salir un montón de cualquier tema que te interese. Aquí tienes uno de los muchos listados de blogs: Genteinvencible.com/mejores-blogs/

El patrocinio y los canales

Más… Me costó entenderlo al principio, pero por fin lo vi. Si lo que quieres es patrocinarte, las redes sociales son un canal más. No son el producto, ni el objetivo. Yo también caí en la trampa. Dirigía a los oyentes del podcast a las redes, principalmente a Twiter. Es un error. Si quieres patrocinarte, tienes que dirigir a tus oyentes o lectores a tu web, que es tuya, no a las redes, que mañana cambian sus normas, y te fastidian la empresa.

Algo importante sobre esto último. En mi caso, intento aportar valor. No tengo interés económico, por el momento. Igual en el futuro, no lo se, pero no a corto plazo. No lo hago por vender un producto. Ni tampoco tengo un nicho de mercado ni historias de esas. Mi objetivo es que los temas de los que hablo lleguen a aquellos que les pueda interesar.

Además, después de unos meses, he aprendido a verles el plumero a todos estos “gurús” que te dan valor, pero con la clara intención de vender. Aquí el orden es crucial. Primero da, sinceramente, y después, igual alguien te paga por tus servicios, si de verdad son buenos. No des para recibir. Da de forma altruista. Y ni mucho menos intentes recibir sin dar nada.

Primero da, sinceramente, y después, igual alguien te paga por tus servicios, si de verdad son buenos

Los límites

Hay algo que tenemos claro en casa. No hablo de mi persona, ni cuento mi vida como un serial, ni mando fotos de dónde hemos ido de vacaciones, ni cosas parecidas. Hay que separar la vida privada, los amigos, la familia, con lo público, lo que uno cuelga. No me importa hablar de cosas que me han ocurrido, pero tiene que haber un límite. No creo que sea muy sano exponer tu vida a desconocidos mientras te vas quedando sin amigos de carne y hueso.

¿Y tu? ¿Qué opinas de las redes sociales? Me he dejado muchas cosas en el tintero, pero no quiero aburrir a nadie, de hecho creo que ya me he extendido demasiado. Comenta en el blog tus impresiones, seguro que hay cosas útiles que puedes aportar.

En conclusión

Pececillo refugiado

En resumen… habrán adivinado que no soy amante de las redes. No las recomiendo a los niños, ni a los adultos tampoco. Se pueden usar profesionalmente, y de hecho, hoy en día, por desgracia, son imprescindibles.

Me encantaría que hubiera otras formas de llegar a otros, pero entiendo que las redes en eso son muy efectivas. Pero hasta para este tipo de usos hay que tener cuidado. No quiero ser tiburón, ni pececito, ni pescador. Prefiero ser el pez que cuando ve la red elevarse, huye despavorido. Seguro que tu tampoco, ¿verdad? ¡A ver si lo conseguimos!

Espero que te haya gustado. Hasta que nos volvamos a ver (virtualmente)… ¡Que lo pases muy bien!

Una última cosa: por favor 🙏 , ayuda a EfectiVida con tus comentarios, likes, compartiendo en tus redes sociales, o como lo veas mejor. El objetivo es que más personas puedan aprender a ser realmente efectivas. ✅

*Créditos de la música

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Categorías: Blog

Jaír Amores

Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado, tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria. Desde muy chico, ya me gustaba el tema de la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, poniendo en marcha sistemas para automatizar tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor, bien con más eficiencia o eficacia. Me sigue pasando, por cierto. Aparte de la curiosidad innata por estos campos, he leído muchos libros de esta temática, he realizado cursos, y también me he formado gracias a podcasts, blogs, videos, y todo lo que ha caído en mis manos. Tengo muuuuuchas inquietudes. Estudiar y aprender es en sí mismo, un deleite para mí. Y compartir lo que aprendo… todavía mejor si cabe. Estoy convencido de que la efectividad siempre es mejorable, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida.

2 commentarios

Ruben Boix · 11/04/2018 a las 4:38 pm

De nuevo muy interesante.
La televisión de cataluña emitió hace poco un documental con el título: «Pantalles adictives» donde, entre otras cosas, se entrevistó a un socio fundador de Facebook que ahora es un firme detractor de esta y otras redes sociales. También se pusieron en contacto con una empresa americana que tiene como única función convertir cualquier aplicación en una fuente de dopamina. La manera como funcionan las redes sociales hacen que el símil de peces y pescadores parezca un poco inocente. Mi impresión es que el propósito de cualquier red social es pescarnos (las primeras veces que entramos) para llevarnos a su piscifactoría. Allí nos alimentarán a base de pienso de mala calidad (con dosis aleatorias pero regulares de dopamina) hasta que estemos tan enganchados a esa comida basura que no nos importe renunciar a nuestra libertad. Cuando hemos aceptado vivir en la piscifactoría, somos suyos.
Antes estaba convencido de que el beneficio económico de una red social está en poder ofrecer nuestros datos a otras compañías para que estas puedan enviarnos publicidad personalizada (sin duda, mucho mas eficiente que la TV, periódicos o radio) pero ahora creo que existe un objetivo todavía mas ambicioso: influir en nosotros, manipularnos hasta que acabemos viviendo como a «ellos» les interesa que vivamos. Para eso han construido la piscifactoría.

    Jaír Amores · 11/04/2018 a las 6:30 pm

    Hola Rubén! Qué bueno verte por aquí! Gracias por expresar tu opinión (y por ampliar la ilustración de los pececitos). Muy bueno lo de la piscifactoría. No se me había ocurrido, pero la verdad es que lo que dices es cierto… muy fuerte, y muy cierto. Cuando empecé con esto del podcast y el blog, abrí cuenta en varias redes sociales, muy a mi pesar. Después de publicar este artículo, hace un par de noches, me harté definitivamente. Cerré todas las cuentas a excepción de Twitter (creo que es la menos mala). Además, en alguna hay que promocionarse… si no, es escribir para nadie, prácticamente. Espero no comer mucho pienso de mala calidad, jejeje. Un fuerte abrazo!

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