¿Para quién eres productivo?

Es una pregunta que puede interpretarse de varias maneras. Una es quién piensa que eres una persona productiva. La otra es quién se está beneficiando de que seas una persona productiva. Me interesa mucho la segunda cuestión. ¿Y a ti?

Qué es ser productivo

Ser productivo es producir mucho. Una fábrica puede ser muy productiva. A mí me gusta mucho más la palabra “efectividad”, conseguir un resultado gastando pocos recursos. Pero en realidad, da igual. Muchas personas confunden los términos, y la mayoría de las personas quieren efectividad, aunque digan productividad.

Cuando alguien busca en Google “quiero ser más productivo” seguro que no piensa en fabricar más zapatos. Lo que quiere es disfrutar más de la vida, y sabe que para eso tiene que rendir, no más, sino mejor. Lo que quiere es que le sobre tiempo y energías para dedicarlas a lo que realmente le gusta.

Por eso la pregunta del título es muy interesante. ¿Quién se beneficiará de tu mejora?

Los interesados en tu productividad

Aunque no lo creas, hay muchas personas deseando que seas más productivo.

  • Tu empresa quiere que seas más productivo
  • Tu familia quiere que seas más productivo
  • Las empresas que te intentan vender algo quieren que seas más productivo
  • Tus amigos quieren que seas más productivo

En realidad, todo el mundo quiere que seas más productivo. En muchos casos, si pudiesen exprimirte como un limón, lo harían. Plantéatelo al revés. ¿A quién le interesa tener un trabajador o un posible cliente que no sea productivo? A nadie.

Incluso tus seres queridos buscan tu tiempo, tu compañía, tu ayuda, y para que les puedas brindar todo esto, ¡debes ser más productivo!

Vivimos en el mundo del más todavía. Incluso si ayer creías que eras alguien productivo, ahora debes esforzarte un poco más. Añade un bloque más a tu calendario, anota una tarea más en tu lista. Captura información más rápido. Consume más contenidos.

¿A quién le vas a dar los beneficios de tu productividad?

Dale una vuelta a todo esto. Piensa en la ley de la oferta y la demanda. Tu oferta es limitada. Por más que te esfuerces, tu capacidad de producción tiene un tope.

Pero la demanda es brutal. Todo el mundo quiere tu atención. Tu productividad vale oro. Sobre todo porque no habrá muchos como tú, leyendo este artículo, y buscando mejorar.

Algunos pedirán tu productividad legítimamente, como tu empresa o tus clientes. Te piden tu producción y a cambio te pagan por ello. Otros te la intentan robar descaradamente, como las redes sociales o la publicidad. Pero solo unos pocos la merecen. Quizá te sobren dedos en la mano para contarlos.

Por eso, plantéate la pregunta de nuevo: ¿para quién estás siendo productivo?

La respuesta debería ser fácil. El principal beneficiado de ser alguien productivo deberías ser TÚ MISMO. Después, tu familia, tus amigos, y finalmente, todo aquel que la pague como es debido, y siempre que respete tus prioridades. Por supuesto, también puedes dedicar tu productividad a ayudar a otros desinteresadamente, lo cual es muy recomendable.

¿Está siendo así?

Cómo calcular para quién estás siendo productivo

Hay una forma de saber quién se está beneficiando de tu productividad: el tiempo.

Sí, el tiempo te dirá la respuesta. Para ser más exactos, la forma en la que usas tu tiempo. Si pasas un montón de horas todos los días jugando en línea, ya sabes quién se está beneficiando de que seas un buen jugador. Los vendedores de material informático, tu proveedor de internet, el del consumo eléctrico, tus amigos en línea… todos ellos, estarán muy satisfechos contigo.

La idea es sencilla. De nada vale decir que eres productivo para pasar más tiempo con la familia, si después dedicas la mayor parte de tu tiempo a otras cosas.

Si programas tus actividades en bloques de tiempo, como hacemos en el método C.A.R., será fácil ver la verdad. Con echar una ojeada al calendario será suficiente.

Así que una vez más, la pregunta está en el aire: ¿quién está recibiendo el rédito de tu efectividad? Tú decides.


Resumiendo

La productividad personal, o la efectividad consiste en conseguir resultados gastando pocos recursos. Habrá muchas personas que quieran beneficiarse de tu productividad. Pero debes ser tú quien decidas para quién quieres ser productivo.