Cómo mantener la atención de los demás

Publicado por Jaír Amores en

La capacidad de comunicación del ser humano es impresionante, y de hecho nos distingue de los demás seres vivos que habitan el planeta. Comunicar es poner en común lo que nos interesa con lo que le interesa a quien nos escucha. Ahora bien, la capacidad de atención y de concentración va cada vez a peor. Ya lo dijo cierto escritor francés:

La capacidad de atención del hombre es limitada y debe ser constantemente espoleada por la provocación

Albert Camus

Nosotros no vamos a provocar, pero sí nos interesa saber cómo mantener la atención de los demás. ¿Te gustaría saber cómo?

Si lo prefieres, también puedes escuchar la explicación de esta entrada en audio en iVoox o en video en el canal de YouTube

Demasiados impactos

El problema de la sociedad actual que impide que nos concentremos es la enorme cantidad de inputs, entradas, impactos o como lo queramos llamar. Nuestro cerebro está constantemente bombardeado por sonidos, imágenes y mil cosas más que nublan nuestra atención. 

Esta es la razón de que, de todo lo que nos entra, nos quedamos con un porcentaje muy pequeño. Hay un gráfico muy interesante sobre esto: 

Gráfico cómo mantener la atención y cuánto retenemos

Básicamente, esta pirámide dice que lo que más retenemos es lo que enseñamos. Y esto es algo lógico, pues intervienen muchos factores más que cuando simplemente leemos o vemos algo. 

Si quieres convencerte de que esto de la concentración no es el fuerte de nuestro mundo, haz el siguiente test: 

La falta de atención nos afecta a todos

Desde el momento en el que hablamos, nos convertimos en comunicadores. Así que esta falta de atención nos afecta a todos. Cuando hablamos con un amigo, cuando conversamos con un familiar, si damos una charla, si somos padres, jefes, profesores (hijos, empleados, alumnos)… Entones, ¿cómo podemos solucionarlo? ¿Cómo podemos conseguir que los que nos escuchan estén realmente atendiéndonos?



¿Se puede medir la capacidad de concentración o de atención?

Ya sabemos que la concentración de la mayoría de nosotros es muy limitada. Un ejemplo son los videos de YouTube. Hasta cuando estamos viendo alguna canción, tardamos poco en saltar a la siguiente, incluso sin que haya acabado. 

Y si hablamos de los niños, ya sabemos, su concentración es mínima. Y no hablemos ya si tenemos alguna dificultad de aprendizaje como el TDH, déficit de atención, etc. Por si esto fuera poco, la capacidad de atención no crece de manera automática al aumentar nuestra edad. 

En resumidas cuentas, según algunos estudios, el tiempo que una persona puede estar concentrada a un nivel alto está en torno a la media hora

Aquí te dejo un artículo que explica el tema más en profundidad:

Umbral de Declive de la Concentración. Concepto

El gráfico de la campana invertida

En un seminario de metodología de enseñanza de idiomas, el profesor dibujó un gráfico en la pizarra. Puso la linea horizontal con 1 hora de tiempo, y la vertical con un porcentaje del 0 al 100% que representaba la concentración. Entonces nos pidió que dibujáramos nosotros el gráfico que debería ir ahí y nos dijo que lo veríamos al día siguiente. 

Cada cual hizo sus investigaciones, y al día siguiente, el profesor nos dibujó un gráfico en forma de campana invertida. Algo así como esto: 

Gráfica de la capacidad de concentración a lo largo del tiempo

A continuación, el profesor preguntó: “¿Y esto para qué nos sirve?”. Después de permitir varias opiniones, ni corto ni perezoso, borró toda la parte central del gráfico, desde el minuto 5 hasta el 55. Y dijo algo así como: “Esto es lo que nos interesa”. 

Gráfica de lo que nos interesa para aprovechar la concentración

Conclusión: nuestros contenidos deben durar 5 minutos como máximo. De hecho, el objetivo era dar clases de unos 3 minutos. Y, con entrenamiento, y con métodos, se puede conseguir enseñar muchas cosas en ese tiempo. 

Lo ideal sería dar un contenido muy breve, descansar, y volver a empezar. Claro, no siempre es posible hacer esto de manera literal, y, además, tanto descanso o interrupción mermaría la concentración. Entonces, ¿cómo podemos usar esta información?

Veamos 4 ideas que podemos aplicar:

¿Cómo podemos retener la atención de los demás?

1. CUIDAR LA INTRODUCCIÓN

Si una clase debe durar menos de 5 minutos, la introducción, todavía menos. Pero el hecho de que sea muy corta no quiere decir que no esté preparada. La introducción y la conclusión deben ser las secciones que más nos deben preocupar.

Ya lo dijo Platón hace algunos siglos: 

El comienzo es la parte más importante del trabajo

Algunos cálculos dicen que tenemos solamente unos cuantos segundos para enganchar a nuestro auditorio. El objetivo que hay que cumplir es conseguir un terreno común entre lo que nos interesa a nosotros con lo que le interesa a quien nos escucha (común-icar).

Por cierto, aunque hablamos de un auditorio, todo lo que trata este artículo puede servir para cualquier tipo de comunicación -desde grabar un video hasta una conversación entre amigos-.

Si quieres ver algunos trucos para captar la atención en una introducción, aquí te dejo un enlace sobre el tema:

25 comienzos potentes para captar la atención desde el minuto cero de tu presentación

2. FORMA DE HABLAR (TÉCNICAS DE ORATORIA)

Durante el discurso, clase, charla o conversación, debemos modular, esto es, cambiar de tono, velocidad y volumen. En una conversación entre amigos, esto nos sale de forma natural, y así debería ser cuando hablamos en público. 

Hablar de manera plana, o con una modulación repetitiva, son enemigos de la concentración.

También hay que hacer pausas, repeticiones, resúmenes progresivos, ademanes descriptivos (aquí tenemos mucho que aprender de los traductores en lengua de signos). No plano, no modulacion repetitiva.

En fin, hay mil métodos de oratoria para evitar que la gente que nos escucha se vaya de viaje mental a algún lugar paradisíaco. Incluso, si no cuidamos nuestra forma de hablar, se puede producir un efecto curioso. 

¿Alguna vez te ha pasado escuchar a alguien y entrar en una especie de sueño REM automático? ¿Cuánto pagarías por poder dormir con tranquilidad sin que nadie te juzgara? Lo irónico es que después, por la noche, te vas a dormir, y no hay manera… 

Si no conseguimos la atención de nuestro público, pueden caer en sueño REM
Concetrado, lo que se dice concentrado, no está

La idea es que no debemos ser predecibles. Todo lo que digamos debe ser una sorpresa.

3. GIROS EN EL CONTENIDO

Hay mil formas de presentar un contenido. Se puede comunicar la misma idea de maneras distintas. Por poner algunos ejemplos: 

  • Videos
  • Fotos
  • Objetos
  • Ilustraciones
  • Citas famosas
  • Citar por nombre a alguno de los asistentes
  • Ejemplos
  • Historias reales
  • Chistes
  • Anécdotas
  • Cuentos
  • Poemas
  • Preguntas (importantísimas)
  • Pedir que se lea algo o que se anote algo
  • Pedir que hagan un ejercicio
  • Dar tiempo para preguntar dudas
  • etc!!!

Por supuesto, cada uno de estos giros debe durar menos de 5 minutos (si son 3, mejor). En otras palabras, cada 3 minutos aproximadamente, debemos cambiar el tipo de comunicación

4. ACCIONES PARA LOS ORGANIZADORES

Ya hemos visto que la capacidad de concentración máxima es de unos 30 minutos, así que si podemos organizar el curso, la charla o lo que sea, para que dure como máximo ese tiempo, mejor. 

Un ejemplo de eso son las charlas TED. Duran aproximadamente 18 minutos. Y se puede decir mucho y muy bien en ese tiempo. 

Si por la razón que sea, la duración es mayor, podemos usar la técnica Pomodoro y hacer alguna pausa breve a los 25 minutos, por ejemplo. 

Te dejo también un enlace que explica más en detalle cuánto debería durar una presentación: 

¿Cuánto debe durar una presentación?

Otra idea importante es evitar distracciones. Por ejemplo: A la hora acordada no entra nadie más.

Hay que evitar también que los dispositivos electrónicos distraigan. Incluso, si fuera posible, mejor que ni estén presentes. 

También se puede facilitar la concentración por el modo de colocar las sillas o mesas, aumentando la iluminación, o pidiendo o permitiendo de vez en cuando cambios en la posición (pedir que se levanten, caminen…)

Conecta los puntos y deja una idea clara

Las anteriores son tan solo algunas ideas para mejorar la atención de los que nos escuchan. Pero no olvidemos algo importante. Comunicar no es entretener.

No es cuestión de provocar unas cuantas risas y que al día siguiente, nadie se acuerde de lo que hemos tratado.

Hay que conectar los puntos, hacerlos sencillos y fáciles de recordar. Debemos dejar los puntos clave marcados. Con una o dos ideas que se lleven por vez, ya habremos conseguido el objetivo. 

Por ejemplo, la idea de este capítulo se podría resumir en dar giros en el contenido a los 3 MINUTOS

El arcoiris

Como siempre, en EfectiVida intentamos dar un punto de equilibro.

En relación con esto, me gustó una frase que da que pensar: 

La novedad atrae la atención y aún el respeto, pero la costumbre lo hace desaparecer pronto; apenas nos dignaríamos a mirar el arcoíris si éste permaneciese por mucho tiempo en el horizonte

Berthold Auerbach
Arcoíris
¿Cúanto tiempo puedes aguantar mirándolo?

Es triste, pero al mismo tiempo, alentador. No sería lógico prestar atención algo eternamente, por muy bonito que fuera. Así que para terminar, una recomendación: 

Disfruta del arcoíris, pero no pierdas demasiado el tiempo.

Me despido. Hasta que nos veamos de nuevo… (virtualmente)… ¡que lo pases muy bien!

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