6 formas efectivas de mantenerse concentrado

Los equipos deportivos suelen concentrarse antes de competir. Los productos químicos son mucho más potentes si están concentrados. Y, por supuesto, un ser humano es bastante más productivo si está concentrado. El problema es que nos desconcentramos con el vuelo de una mosca. ¿Cómo mejorar nuestra concentración? Aquí tienes 6 formas de aumentar nuestra concentración al máximo.

🙄 Divagar

A veces nuestro cerebro se fatiga. Hay días en los que somos capaces de obtener niveles de concentración altísimos casi sin esfuerzo. En otras ocasiones, nuestro cerebro está aletargado, sin ganas de nada.

En realidad, nuestro cuerpo nos habla constantemente. Y es bueno hacerle caso. Así que si tu cerebro pide un descanso, dáselo.

Puedes hacer una pausa y dedicarte a alguna tarea distinta. El cambio de actividad suele ser algo muy agradable. También puedes simplemente no hacer nada. Sal del entorno donde estés y busca un sillón cómodo. Recuéstate y cierra los ojos durante un rato.

La idea en este punto no es ponerte a hacer mindfullness o algún tipo de meditación consciente. Este tipo de ejercicios exigen concentración mental. Pero lo que nuestra mente nos está pidiendo es justo lo contrario: que le permitas divagar, darse un paseo mental, hacer lo que quiera durante un poco de tiempo. No le pongas barrotes.

Al cabo de unos minutos, vuelve a la carga. Tu concentración volverá a ponerse en marcha.

🧠 Entrenar la mente

Hay muchas formas de entrenar la mente. Una es la meditación. Nada de cosas raras. Simplemente dedicar 10 minutos al día a concentrarnos en silencio en nuestra respiración. Hacer esto con constancia durante al menos un mes da resultados notables.

Otra opción son ejercicios de atención plena. Por ejemplo, trata de sentir tu pie derecho durante 1 minuto o intenta olfatear el entorno con los ojos cerrados durante 1 minuto.

Leer libros y jugar juegos de pensamiento estratégico también son buenos ejercicios.

💪 Ejercicio físico

Si estás perdiendo la concentración, sal a caminar un rato, si es posible en un entorno natural. Un atajo rápido es tirarte al suelo y hacer varias abdominales. Hacer esto provocará que sucedan muchas cosas buenas en nuestro cuerpo.

Por supuesto, una rutina semanal de ejercicio ayudará a mantener los niveles de energía mental de forma constante.

🗄 Mantener el orden

Si miras alrededor y hay objetos que no están en su sitio, si para encontrar un documento tienes que pelearte con cientos de papeles, tu concentración sufrirá.

Ten tu zona de trabajo impecable, ordenada, limpia, y que huela bien.

Si tienes un escritorio, sería bueno que dedicaras algo de tiempo para adquirir elementos de escritorio realmente útiles, que hagan de tu lugar de trabajo un sitio digno.

🛌 Descanso efectivo

Parece ser que tener un sueño de calidad incide de forma muy directa en nuestra capacidad de enfoque. Aunque cada persona tiene su cronotipo, lo normal es que por la mañana, después de levantarnos, tengamos más enfoque, y que este se vaya gastando durante el día.

Pasamos durmiendo un tercio de nuestra vida, así que tiene bastante sentido preocuparnos por dormir bien.

Además de dormir lo suficiente, es bueno tener un ritual de apagado y un ritual mañanero. Pero si no es bastante, puedes hacer una siesta de 20-25 minutos (nada de siesta española de verano). Un truco que escuché y que tiene su lógica es tomar un poco de café, y justo a continuación, dormir un máximo de 25 minutos. Parece que ese es apx. el tiempo que tarda el café en hacer efecto, así que nos despertaremos de la mini-siesta con ganas de comernos el mundo.

*Parece que muchos expertos desaconsejan el consumo excesivo del café. Si tienes dudas, busca más información o consulta a un especialista.

🐢 Vivir sin prisa

Las prisas merman la concentración. Tener listas interminables de tareas pendientes, decir que sí a todo, y ponerse muchas metas puede agobiarnos y robarnos la concentración.

Más vale poco pero mejor, que mucho de mala calidad. Hacer pocas cosas nos permite ir sin prisas, cuidando los detalles, disfrutando del momento.

Si estás escapando de un perro rabioso, tendrás que correr, y tu cerebro sacrificará muchas funciones. Pero salvo esas ocasiones, mejor ir más tranquilo.


Resumiendo

La concentración es imprescindible para obtener resultados de calidad. Nuestro enfoque es, probablemente, nuestro activo más valioso. Debido a que vivimos rodeados de interrupciones, debemos cuidar nuestra concentración al máximo. Para eso, podemos aplicar métodos proactivos, que aumenten nuestra capacidad de enfoque. Lograrlo marcará una notable diferencia en un mundo lleno de ruido y de dispersión.