Millones de habitantes en el mundo se enfrentan todos los días con atascos en carretera. En algunas ciudades del mundo, como Napoles o Roma, se calcula que los conductores pierden unos 140 minutos al día en los atascos. Eso supone más de 7 años de vida, tomando como esperanza de vida 74 años. Pero aún si solamente fueran 30 minutos de embotellamiento por trayecto, cada día laboral, estaríamos hablando de años de nuestra vida «atascados». ¿Tú quieres ver pasar tu vida parado en medio de una carretera? Yo no. Así que vamos a ver ideas prácticas para evitar los atascos.



El peor atasco de la historia

Por cierto, según la sección de motor de El País, el mayor atasco en línea recta del que se tiene constancia sucedió en Lyon, París (Francia). 176 kilómetros nada más y nada menos. Fue en la semana de vacaciones de febrero de 1980. En esas fechas, aprovechando que no había colegio, miles de familias fueron con intención de esquiar, pero un cambio de tiempo les obligó a concluir su estancia en Los Alpes, y… batieron un récord. En el artículo citado arriba menciona además otros 4 atascos que marcaron diferentes hitos.

Los motivos de los atascos

Básicamente, el motivo de los atascos es que cada vez hay más vehículos transitando, casi más que personas. Además, más de la mitad de la población vive en ciudades, con lo que moverse en ellas, es cada vez, más difícil. Hay mucha gente que quiere usar muchos coches en un espacio reducido.

Según explican los expertos, se calcula que un carril de autovía tiene una capacidad de 2.000 vehículos por hora. Cuando se llega a esa cifra, cualquier frenazo o cambio de carril puede provocar una retención, que acabará en atasco si la cantidad de coches no disminuye.

Cientos de coches atrapados en un atasco

Hay muchos otros factores que complican la cosa, como falta de infraestructuras adecuadas, escasez de aparcamiento, accidentes, en gran medida, causados por diferentes efectos derivados de la conducción como el «efecto elefante», «efecto acordeón», «efecto dominó», «efecto submarino», «efecto túnel», «efecto rebote», «efecto pantalla», «efecto cremallera» o el archiconocido «efecto mirón». En el enlace de la frase anterior se explican todos estos efectos muy bien, aunque les faltó el «efecto guardia civil». Este último se produce cuando, a un lado de la carretera, hay alguien (llámese guardia civil o cualquier otro tipo de policía) que te puede multar.

Por otro lado, la industria del automóvil fabrica y vende a un ritmo más rápido del que se crean, mantienen o reparan las carreteras.

También hay otros factores que son directamente culpa de los conductores, como las averías producidas por un mal mantenimiento de los vehículos. Y no hablemos ya del borreguismo alarmante a la hora de hacer compras en rebajas, al ir de vacaciones todos al mismo sitio y los mismos días, y cosas parecidas. Sirva de muestra lo del récord de Lyon que citamos antes.

Leyes de Murphy para los conductores:

Un atasco no se arregla tocando el claxon. Y enfadándose tampoco. Cambiando de carril cuando uno avanza más que otro, menos (esto lo explica una de las famosas leyes de Murphy). Por cierto, abajo tienes algunos ejemplos graciosos de las leyes de Murhpy para los conductores.

Afirmación de Andrew:Las dimensiones de un atasco siempre serán directamente proporcionales a la prisa que uno tenga en ese momento.  Clic para tuitear Teoría de White: Después de dar cinco vueltas a la manzana, será el coche que circula delante de usted el que encuentre el primer hueco libre para aparcar.  Clic para tuitear Lógica de Smith: Si en un atasco cambia de carril para avanzar más rápido, siempre será la fila que usted ocupa la que se detendrá o se moverá más despacio.  Clic para tuitear Balance de Red sobre las probabilidades: En un semáforo todos arrancarán despacio pero pasarán. Será usted, el que por mucha prisa que se dé, siempre lo encontrará cerrado. Clic para tuitear Principio de Matías: Cuando en una vía de 2 direcciones esté permitido adelantar, siempre vendrán coches de frente y no se podrá. Cuando esté prohibido adelantar, comprobará que por el carril contrario no viene nadie de frente.  Clic para tuitear Principio de Calaher: Para librarse de un atasco, siempre se recorrerá el doble de kms y se empleará 3 veces más tiempo por una ruta alternativa inexplorada.(Por lo menos no hemos estado parados) Clic para tuitear

Ideas prácticas para evitar los atascos

Resumiendo: se han propuesto muchas soluciones que no han arreglado el problema. Algunas clásicas como potenciar el transporte público, bajar o subir la velocidad máxima permitida, impedir la circulación de vehículos mediante limitaciones o tasas (rascarse el bolsillo duele)… También hay otras ideas un poco más curiosas, como imitar el movimiento de las hormigas o el de los cardúmenes de peces. Y no faltan todo tipo de ideas basadas en la tecnología, como quitar carriles (sí, has leído bien: quitar carriles), las rotondas inteligentes, el túnel de Elon Musk, coches inter-conectados, etc.

En este video se explica cómo usar una rotonda inteligente
En este otro video se explica el sistema de circulación en túnel, de Elon Musk

Sin embargo, a pesar de todas las soluciones presentadas, el problema de los atascos sigue estando presente en la mayoría de ciudades del mundo. En realidad, el problema de los atascos no es tan sencillo de resolver. Si no, ya se habría logrado, ¿no?

Así que no vamos a hablar aquí de lo que los gobiernos tienen que hacer para eliminar los atascos. Eso se sale de nuestro área de influencia.

A menos que la cosa cambie mucho, no, no vamos a ser nosotros los que acabemos con los atascos. Eso sí, lo que podemos hacer es intentar evitarlos nosotros. ¿Cómo?

¡Vamos allá! Aquí tienes algunas ideas efectivas para evitar los atascos definitivamente:

1. No ir

Sí, esta es una idea sencilla y radical que te permitirá evitar el atasco con un 100% de fiabilidad. Me explico antes de que pienses que es una tontería.

Muchos de los atascos se producen al ir a trabajar. ¿Te has planteado la posibilidad de no ir a un lugar físico para trabajar? Cada vez, más empresas están favoreciendo el tele-trabajo. Otra opción es crear tu propio negocio que no requiera de desplazamientos.

Bueno, imaginemos que no es posible hacer eso. ¿Existe la posibilidad de mudarte de vivienda a una que esté cerca de tu lugar de empleo? Esto será mucho más fácil si vives de alquiler y tienes un empleo estable. Sea como sea, igual estás pensando que es muy complicado, pero… ¿te merece la pena seguir aguantando atascos? Igual todo se resume a una palabra: resiliencia.

Lo mismo pasa con los desplazamientos que no son laborales, como las vacaciones, salidas de fin de semana, compras en fechas festivas… ¿Es realmente necesario ir? ¿Existen otras opciones?

Claro, es evidente que esta solución no sirve para otro tipo de desplazamientos que no puedes variar, como las idas y venidas para llevar a los niños al colegio, el cuidado de familiares enfermos, o similares.

Aún así, es una primera idea, sencilla y efectiva. Antes de pasar por el aro del atasco, pregúntate si es necesario ir.

2. Usar otros medios de transporte

La segunda idea también es complicada de aceptar. Es muy cómodo ir en nuestro cochito, protegidos de las inclemencias del tiempo, oyendo música y todo eso. Pero de nuevo, es posible que si ponemos en la balanza pros y contras, quizá no sea tan rentable.

Caballos y carruaje (tampoco hay que irse a los extremos con los medios de transporte alternativos)
Caballos y carruaje (tampoco hay que irse a los extremos con los medios de transporte alternativos)

Piensa por ejemplo, en el coste que te supone recorrer un kilómetro con tu coche. Y no hablamos simplemente de la gasolina que te consume, sino todos los gastos incluidos, desde la adquisición, el mantenimiento, hasta el consumo.

Ahora piensa en ir caminando. Aún en el caso de que tardes más tiempo, hay ganancias que no se pueden discutir, como la mejora en tu salud al hacerte unos kilómetros caminando sin nervios, sabiendo que, pase lo que pase, vas a llegar a tiempo a tu destino.

Si la distancia es demasiada para caminar, quizá puedes usar una bicicleta. También puedes circular en moto. No seré yo quien me convierta en defensor acérrimo del uso de motocicletas, ya que, aunque lo cierto es que ahorran tiempo, su peligrosidad es un factor a tener en cuenta. Pero, es una opción más.

Usar el transporte público es una solución intermedia para evitar los atascos, ya que, en muchos casos, el autobús o taxi, también van a sufrir el atasco en cuestión. Sin embargo, hay otros medios como el tren o el tranvía que tienen su propia vía. Además, en muchos sitios, los taxis y los autobuses (léase guaguas en Canarias), tienen sus propios carriles.

Por cierto, tanto en el caso de ir en transporte público, ten en cuenta que puedes usar ese tiempo para realizar tareas que no podrías hacer en coche, moto o bici, como por ejemplo, revisar el correo en tu portátil o leer un buen libro.

3. Cambiar la hora

Bien, supongamos que las dos ideas anteriores no te convencen, o no te sirven. Vale… ¿has pensado en cambiar la hora? No me refiero a cambiarla de tu reloj, sino la del viaje.

Cambiar la hora

Puedes variar la hora, o incluso el día, si entra dentro de tus posibilidades. También cabe la posibilidad de viajar de noche.

Ya sea que vayas de vacaciones o al trabajo, siempre puedes salir más temprano. Está demostrado que las primeras horas de la mañana suele haber menos tráfico. Es verdad que tienes que levantarte más pronto, y que cuando llegues a tu destino, probablemente todavía no puedas hacer aquello para lo que fuiste, como trabajar. Si entras a las 8, por llegar a las 6 de la mañana, no te van a pagar más.

Aunque pensándolo bien, igual a tu empresa no le importa variar tu horario de tal manera que empieces antes de que se formen atascos en el camino, o después, aunque tengas que salir más tarde.

En EfectiVida hemos hablado del ritual mañanero: ese tiempo que te dedicas a ti mismo a primera hora de la mañana. Si vas a tu trabajo y llegas temprano para ahorrarte atascos, ¿podrías hacer parte de ese ritual en el sitio de destino? Quizá haya un sitio bonito cerca de tu trabajo donde puedes dar un paseo o hacer algo de ejercicio. A lo mejor tienes una buena cafetería donde desayunar tranquilamente.

Y en cuanto a los viajes o las compras, donde el horario de salida y de regreso lo decides tú, ¿por qué no buscas momentos que no sean «hora punta»? Cuando tú vas, yo vuelvo, y al revés.

4. Planificar la ruta

¡Vale! No te sirve nada de lo que he dicho hasta ahora. Así que vamos con soluciones más «convencionales».

Además del ya anticuado GPS, existen muchas aplicaciones que te permiten planificar la ruta y te avisan de las retenciones en tiempo real. Dependiendo del trayecto, te puede salir bien la jugada si usas carreteras secundarias, o, al contrario, peajes. También puedes pensar en paradas estratégicamente situadas para parar y descansar en momentos de máximo atasco.

Planificar ruta para evitar atascos
También puedes usar el mapa de toda la vida

En los teléfonos Android, puedes usar una función muy curiosa del asistente de Google para evitar atascos al ir al «curro». Tienes que programar de antemano cuál es tu lugar de trabajo. Después, programas el asistente de tal manera que haga una serie de acciones al decir una frase, como «buenos días». Por ejemplo, cuando hago eso por las mañanas, mi smartphone me responde «Buenos días, Jaír», y, a continuación, me dice la temperatura, cómo está el tráfico y al final, me pone música de un canal de Spotify.

Además de las funciones nativas del móvil, existen un sinfín de aplicaciones que te ayudan a evitar los atascos y planificar las rutas. Por citar algunas, tienes TomTom, Waze, Google Maps, y, en España, Vía Michelín o SocialDrive. En este artículo hacen un resumen muy bueno.

5. Compartir coche o cambiar su tamaño

La primera parte del punto 5 es fácil de explicar:

¿Conoces gente que vaya a ir al mismo sitio que tú? ¿Podrías llegar a un acuerdo para viajar juntos? ¿Podría la empresa en la que trabajas poner un vehículo para transporte de empleados?

La segunda parte es un poco más rara:

¿Has pensado en la posibilidad de tener un coche más pequeño? Esto no te librará del atasco, pero, si todo el mundo lo hiciera, por lógica, habría menos atascos. La mayoría de los vehículos que hay en un atasco circulan con un solo pasajero: el conductor. Además, un coche pequeño gasta y contamina menos.

El otro cambio de tamaño es al contrario. ¿Has pensado en tener un coche con más plazas? Si, por ejemplo, sois varios en la familia, ¿cabe la posibilidad de programar una ruta para todos aprovechando el mismo coche? Nuevamente, esto no te va a evitar los atascos del todo, pero en determinadas situaciones, podría ayudar.

6. Disfrutar del atasco

Por muchas medidas que tomes, lo más probable es que, en más de una ocasión tú también te encuentres en un atasco. Al fin y al cabo, no hay coche sin tráfico, ¿no? No podemos pretender que se hagan carreteras exclusivas para nosotros.

Así que si te pasa, recuerda que un problema es un problema sobre todo si tú lo quieres ver así. Ante el mismo atasco, los conductores reaccionan de forma distinta. Hay acciones que pueden llevar a convertir un atasco monumental en un momento de relax.

No hablamos de aprovechar el tiempo para afeitarte, maquillarte o escribir correos. Eso no es disfrutar, es jugarse la vida.

Distracciones al volante

Nuevamente, hará falta planificación. Lleva tu música preferida a mano. Puede ser en un pendrive o tarjeta, con en el móvil con conexión bluetooth, o como quieras. También puedes escuchar podcasts, una de las pocas multi-tareas que se pueden realizar mientras conduces.

Si escoges con antelación podcasts que te enseñen algo, puedes tomarte los atascos como si fuera una universidad ambulante. Y no exagero. Se puede aprender muchísimo escuchando audios. Desde un idioma, a métodos muy específicos para lo que menos te imagines.

Otra idea más: un atasco es un excelente momento para reflexionar sobre cosas profundas. No solemos tener tiempo para pararnos y meditar en la vida, en nuestras rutinas, llegar al fondo de las cuestiones… Pensar en cómo podemos mejorar nuestras relaciones, recordar momentos vividos que nos traen buenas sensaciones…

Si te encuentras en un atasco

Si, por desgracia, ninguna de las soluciones ha funcionado, y te has metido de cabeza a un atasco, recuerda tener algunas cosas en cuenta:

Ideas para conducir con seguridad
  • No pierdas los nervios. Mantén la calma.
  • Respeta las normas de circulación. Ni el mejor conductor de Fórmula 1 se puede librar de un atasco.
  • No te olvides de señalizar correctamente tus maniobras.
  • No seas agresivo. Cede el paso a otros conductores que lo lleven peor que tú. Te sentirás bien y hará más llevadero el atasco.
  • Mantén la distancia de seguridad en la medida de lo posible. Es mejor eso que tener un accidente y retrasarte todavía más.
  • No aceleres para después frenar bruscamente. Lo único que conseguirás es gastar frenos y carburante.
  • Evita usar el móvil.
  • Sé previsor. Piensa en los pasajeros que lleves, sobre todo en los niños o las personas mayores. Ten agua a mano o algunos alimentos ligeros.
  • Si vas acompañado, aprovecha el tiempo para hablar con el resto de pasajeros.
  • Descansa cuando lleves mucho tiempo al volante. Si la retención lo permite, busca una salida y tómate un respiro.
  • No te marques metas de tiempo («llegaremos a tal hora», «no puedo llegar más tarde de las…»). No depende de ti, así que relájate. Por preocuparte no vas a llegar antes.
  • No seas cotilla. Citamos el efecto mirón antes. Es peligroso, retrasa a los demás, y pierdes tiempo.
  • Usa la tecnología disponible de tu vehículo, como el control de crucero adaptativo.

¡No te quedes «atascado»!

¿Qué te ha parecido el artículo? ¿Tienes alguna idea más? ¿Hay algo en lo que creas que no he estado acertado? Aprovecha y comparte tu conocimiento en los comentarios.

Incluyo también un tweet con algunas ideas que aportaron usuarios de Twitter a raíz de una consulta que hice mientras preparaba este artículo. ¡Échale un vistazo a los comentarios!

Por mi parte, aquí termino, no quiero quedarme «atascado».

El mejor automovilista es aquel que conduce con imaginación… imagina que su familia va con él en el auto – Henry Ford Clic para tuitear

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Jaír Amores

Mi nombre es Jaír y soy de la cosecha del 78. Estoy felizmente casado, tenemos dos preciosas hijas, y vivimos en Las Palmas de Gran Canaria. Desde muy chico, ya me gustaba el tema de la efectividad. Disfrutaba haciéndome un horario, poniendo en marcha sistemas para automatizar tareas. Y… no sé si a ti te ha ocurrido también: me daba cuenta de muchas cosas que podrían hacerse mejor, bien con más eficiencia o eficacia. Me sigue pasando, por cierto. Aparte de la curiosidad innata por estos campos, he leído muchos libros de esta temática, he realizado cursos, y también me he formado gracias a podcasts, blogs, videos, y todo lo que ha caído en mis manos. Tengo muuuuuchas inquietudes. Estudiar y aprender es en sí mismo, un deleite para mí. Y compartir lo que aprendo… todavía mejor si cabe. Estoy convencido de que la efectividad siempre es mejorable, pero… sin olvidar las cosas importantes de la vida.

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